Voy al taller cada semana desde hace 4 meses, y me siento tanto apoyada como desafiada en el buen sentido. Además, Vero me da libertad creativa y no me impone un estilo en las piezas sino que me acompaña y asesora en lo que yo decido hacer.
Es un espacio que me permite desconectar y conectar conmigo misma, me desafía, me enseña.Es un canal de expresión. Una actividad lúdica que me trae paz mental.
Es volver a jugar y sentir que nada me condiciona el juego, no hay un fin , hay solo espacio para hacer y divertirme en el camino